Lo que vemos es solo la punta
Los platos sin lavar, el celular, un mensaje olvidado. Parecen “el problema”, pero son el síntoma.
Recurso gratuito para parejas
Muchos conflictos en el matrimonio son solo la superficie de aguas más profundas de la infancia. Descubre qué hay debajo y cómo salir del ciclo, juntos.
Paulina y Emilio Schumann
Lo que aprendimos juntos
Lo que parece una pelea por algo pequeño casi siempre tiene raíces mucho más profundas.
Los platos sin lavar, el celular, un mensaje olvidado. Parecen “el problema”, pero son el síntoma.
Miedo al abandono, al rechazo, a ser controlado, a ser invisible o a no ser suficiente. Cuando la reacción es más grande que el hecho, hay una herida debajo.
Uno persigue, el otro se aleja. Mientras más persigue uno, más se aleja el otro. El problema no es tu pareja; es la danza.
Las mismas palabras, traducciones diferentes. Él pregunta “¿Dónde estabas?” queriendo decir “Me preocupé por ti”, pero ella escucha “No confías en mí”. No es falta de amor, es falta de comprensión.
Haz un zoom out, mira tu parte y responde distinto. No puedo controlar las reacciones de mi cónyuge, pero sí las mías.
“Haré del valle de Acor una puerta de esperanza” (Oseas 2:15). Dios puede convertir el lugar de la herida en el lugar de la sanidad.
Estar herido o herida no te define, pero sí te hace responsable de sanar aquello que llevas a tu relación.
Quiz gratuito · 3 minutos
Descubre qué miedo se activa en ti cuando discuten, de dónde puede venir y cómo empezar a sanarlo.
Descarga gratuita
Una hoja de trabajo de 2 páginas para llenar en pareja, con las mismas herramientas del mensaje:
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Para ella
Muchas de las heridas que aparecen en el matrimonio nacen en nuestra identidad. Volviendo a mi diseño original son 48 devocionales de sanidad interior, madurez espiritual e inteligencia emocional basados en la Escritura, con herramientas prácticas de journaling y oración para restaurar tu historia y activar tu diseño original.